16 noviembre 2005


Miami. En julio de 2000 invitado por IBM conocí la ciudad de Miami. El calor humedo, ese que hace que la camisa se pegue al cuerpo, la tormenta de minutos, del plato cubano que te invita en cada esquina.
En ese lugar conocí a esta altura a un "gran amigo", Aldo Mariategui, en que entreviste a Eduardo Aninat cuando ya estaba en el Fondo Monetario Internacional con truenos y relampagos en un hotel cuya vista se perdía en una cancha de golf, cuya piscina use a las 11:30 de la noche y su agua era tibia.
En que entreviste a Domingo Cavallo y vi como se movía Alejandro Toledo y su señora y en que se anunciaba el escape de Fujimori de Perú. Del poder de las .com en la nueva economía, que meses más tarde reventaría el globo, dejando a muchos con pérdidas y lamentos.
De ese viaje salió el siguiente artículo que publique en la contraportada de Diario Financiero.

Miami, la ciudad que llegó a ser la capital latinoamericana


La diversidad de la ciudad de Nueva York la convierte, para muchos, en la capital del mundo. Pero si se tuviera que elegir un lugar que refleja el sentir latinoamericano se piensa en Miami, Florida. Y así lo han entendido las grandes corporaciones internacionales que han comprometido parte importante de su patrimonio en la región. Más de 150 multinacionales han situado sus oficinas para la región en la ciudad del Estado de Florida. Los españoles Banco Bilbao Vizcaya Argentaria, Banco Santander Central Hispano, Endesa, o los estadounidenses Citigroup, Bank of America, IBM, Bellsouth, o las líneas aéreas United y American Airlines. Pero estar presente en la extensa bahía de La Florida no es un lujo, sino que se hace indispensable. Y así lo saben las instituciones regionales que han convertido la ciudad en un centro de negocios que ha llevado a que el Banco de Chile y el BCI estén presentes con sucursales y que otros evalúen abrir en algún momento una relación más permanente. Paso obligado Miami también se ha convertido en el paso obligado para llegar personalmente o a través de productos al resto del mundo. El Aeropuerto Internacional de la ciudad ocupa hoy el segundo lugar en tráfico internacional de pasajeros en Estados Unidos y es el mayor a nivel mundial en carga internacional. Para los que hoy viven en esta ciudad no es novedad ver, simultáneamente, cuatro o cinco aviones circulando en el cielo a la espera del momento indicado para aterrizar. El Puerto de Miami es uno de los más activos terminales marinos: 3 millones de pasajeros de cruceros al año y 10 millones de toneladas de carga lo avalan. Miami se acostumbró a ver arribar y partir a visitantes por millones. Las cifras oficiales señalan que cada año visitan por algunos días unos 3,2 millones de latinoamericanos a ver sus atracciones o simplemente a reuniones de negocios. Ellos se suman a los tres millones de hispanos que habitan en esta ciudad y que representan cerca del 10% del total de latinos que viven en Estados Unidos. Estos, a su vez, conforman el 13% de la población total de esta nación. Eso hace que "la capital de América Latina", como versan sus habitantes, presente ventajas idiomáticas a sus visitantes de la región. Es una ciudad sin barreras idiomáticas. Las personas se pueden movilizar, comprar, vender, divertirse sin necesidad de tener conocimiento del inglés. Desde la entrada a inmigración en el aeropuerto las indicaciones son bilinges (español e inglés). La ciudad también presenta ventajas económicas, como el bajo valor de las propiedades si se le compara con otros centros de negocios como Nueva York y Chicago, el bajo costo de las telecomunicaciones y la fácil comunicación aérea con América Latina y Wall Street. Centro de Convenciones La importancia alcanzada por esta ciudad ha llevado a un importante desarrollo de la infraestructura hotelera y de servicios. Dentro de ellas resalta la inauguración del Centro de Conferencias de Las Américas en el Hotel Biltmore. Este centro ya es el punto de central en la estrategia que siguen algunas compañías como IBM. La firma estadounidense financió parte de la habilitación del centenario edificio que involucró una inversión de US$ 13 millones. En este centro, IBM ha establecido un espacio de comercio digital de modo que sus clientes conozcan vivenincialmente sus soluciones informáticas.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Cuidro, pechuga y viajero pagado. Buen nombre para un blog que, aseguro, va a dar que hablar. Notable lo de Lota, pero quiero comentar sobre tu tema de inauguración, el primer viaje.
Fui a Iquique de vacaciones. Iba con mi polola, mi actual señora, y se aparece la primera azafata que me atendió en un avión. Abrí los ojos y el corazón palpitó un poco más fuerte. Sus piernas me hipnotizaron, pero a la vez me di cuenta que a ese par era conocido. Saque la vista de las rodillas y subi por los dos muslos que no tapaban la minifalda. Me recorrí entero el uniforme de Lan, pasando por dos pequeñas turbulencia, y la sopresa fue mayor: "Hola, cómo estás, tanto tiempo", me dijo la azafata. Hace cuatro años que no la veía.
"Bien", respondí con una voz chillona (el corazón a esa altura se salía)
Era una ex polola. "La cutita", le llamaba. Lo más simpático es que "La cutita" me trajo tanto copete que era para tirarlo por la ventana, pero como en los aviones no se pueden abrir, me lo tomé todo. Me curé como tagua y, más encima, me quedé con una tarjeta de presentación de mi antigua polola, la de las piernas de lujo. Si aquí tengo la tarjeta, su fono es el 223xxxxx. Eso Pechuga, ojalá sea comentado tu blog.