06 septiembre 2006

Jaime Crispi, descansa en paz.

Hace unos días conté en el blog que se cumplían doce años desde que mi amigo Cornelio González nos había dejado. Hoy un sentimiento parecido me ha innundado todo el día. El corazón de Jaime Crispi, otro de los que trabajamos a comienzos de los '90 con la mística de que estábamos cambiando la historia al partcipar en el primer gobierno democrático, dejó de latir tras luchar por más de una semana contra el daño que le dejó un maldito accidente en el ascensor de su departamento.
Hiperquinético, apasionado y amigo de sus amigos fue Jaime. Su objetivo en esos años era estudiar en la universidad de Cambridge en el Reino Unido siguiendo a quien fue uno de sus mejores amigos, Mario Marcel.
Que más hermoso para Jaime el homenaje que le hizo la presidenta Michelle Bachelet durante la misa que se ofreció en el Palacio de La Moneda el miércoles en la tarde. "Fue un hombre muy brillante, un estupendo ser humano y un hombre muy entregado por un país más justo, en concreto por una infancia mucho mejor" y agregó que "aquí ha habido una mesa de gente que ha querido mucho a Jaime y hemos estado acompañándolo, yo creo que lo más importante es decir que el homenaje que quisiéramos darle todos a Jaime es garantizar que las políticas de infancia de este país se mejoren fundamentalmente porque a eso se dedicó en los últimos años".
A pesar de salir en parte triste del gobierno junto a Mario Marcel no dudo un segundo en entregarse ante la petición de coordinar el consejo asesor de la Infancia. "Oye hueón, porqué no pescan más el informe que sacamos", fue lo que me dijo la última vez que nos topamos en los pasillos de Hacienda cuando visitaba a algunos amigos. Se veía feliz porque había termiando el informe y lo estaba presentando en diferentes partes.
¿Por qué? Era joven, brillante, culto y con un gran sentido social. Chile perdió un buen economista que no me cabe duda que estaría a la altura para , en unos años, estar a cargo de alguna cartera de Gobierno. Tal vez Dios le necesitaba para que se encargara de otras labores. En todo caso será siempre un ejemplo como el que tenemos en Cornelio, su gran amigo.

2 comentarios:

nadie dijo...

Hubo alguno me pregunto yo, que dentro del pragmatismo y la alta política dejara ver más su tremenda sensibilidad? Porque claro que él podía manejar un conflicto político por imposible que pareciera, pero al mismo tiempo fue cultivando el respeto de quienes trabajaron con él, todos. Sabes por qué? porque tenía visión de Estado, porque le preocupaba, porque le interesaba y tenía que ser excelente en cada cosa que hiciera. Que hiciera con la gente también, con su familia, con sus amigos. Con los que lo conocimos y lo quisimos porque era imposible no quererlo. Pero además Jaime se fue, absurdamente para todos nosotros, pero habiendo alcanzado una mirada de sí mismo que sorprendía. Porque la dureza de su vida es algo que nunca dejó ver, pero que lo hace aún más buen hombre, un tipo que gracias a dios paso por nuestras vidas. Cuidó, siempre cuidó a los más débiles, siempre...ahora uno mira atrás y dice siempre, siempre, siempre cuidó...espero que ahora sea tiempo de ser cuidado para él. Extrañaré no compartir el mismo cielo -hoy gris- con él.

Mariluna dijo...

Cada cierto tiempo releo los sitios donde quienes te quisieron y compartieron tus ideales y logros, te han escrito. Cada vez que lo hago me pregunto porque vuelvo y vuelvo a releer estos testimonios. Estaba tan cerca tuyo y nunca te habia visto. ahora te conozco mucho mas y te tengo una infinita admiración, tambien a tu padre a quien conozco..
Para que te fuiste Jaime, ayudanos a comprenderlo. La admirable fortaleza de tu padre guia mis sospechas. Dejaste una enseñanza de humildad Jaime y te adoro por ello.