24 octubre 2006

¿Empresarios chupasangre? No todos, pero existen


Siempre he considerado malo hablar sobre globalidades cuando criticamos ya sea para bien o para mal. El senador y presidente del Partido Socialista chileno, Camilo Escalona, calificó de "chupasangres" a los empresarios que vulneran las leyes y principios laborales. Fuerte lo de Escalona, pero como también existen "malos" trabajadores, esos que utilizan licencias médicas para faltar a trabajar, los malos empresarios existen.
Un ejemplo muy directo. Mi papá trabajó por más de 25 años como operario de un servicentro Esso -filial de la gigante estadounidense Exxon- que operaba el "empresario" Guillermo Hormazábal Cabello a través de la Sociedad Comercial San Martín y Cía. Ltda.
Por diversas razones Esso le quitó la concesión a Hormazábal, quien recibió aviso con la debida anticipación de que no seguiría con el negocio. El "empresario" dio aviso a sus trabajadores un mes antes e invocó causales mayores para no cancelar los años de indemnización, feriados legales y algunas cotizaciones previsionales. Es decir no respondió a sus trabajadores que le sirvieron por más de 25 años.
Vergüenza ajena siento como Hormázabal y Esso se "pelearon" en 9º Juzgado del Trabajo de Santiago quien esel responsable de los trabajadores. Esto queda en evidencia en la sentencia del tribunal que obliga a cancelar esas indemnizaciones el demandado Esso Chile Petrolera Limitada, representada por Héctor Silva, como responsable subsidiario de todas las prestaciones a las que ha sido condenado la demandada principal en esta sentencia.
¿Cuánto ganaban mensualmente los trabajadores y por lo que están solicitando su indemnización por años? El tribunal lo señala: Que para los efectos de establecer las bases de cálculo delas prestaciones a los que son condenados los demandados sefija como remuneración de los trabajadores conforme a loscomprobantes respectivos que se encuentran en la custodiaprecitada los siguientes: a) Mario Meyer, $119.597. b) Eduardo Castro, $124.881. c) José Troncoso (mi papá), $120.248. d) Jorge Martínez, $119.598. e) Humberto Becerra, $120.248. f) Manuel González, $119.598. g) Manuel Aravena, $127.758. h) Neftalí Zepeda, $147.281. i) Eduardo Cáceres, $152.079. j) Carmen Rubilar, $160.604. La planilla mensual de las 10 personas que trabajaban en el servicentro Esso que estaba frente al traumatológico de calle San Martín y que presentaron la demanda era de $ 1.311.892 (US$ 2.420). De pagar la indemnización por 25 años a cada uno, que en rigor no es así porque varios tienen menos de eso, tiene un costo de $ 39.356.760 (US$ 73 mil). Peor aún el fallo del juzgado no reocnoce los años anteriores que mi paá trabajo para Hormázabal en otro servicentro Esso en San Martín esquina Balmaceda y por el que fue el empresario fue indemnizado por el metro porque por sus terrenos pasó extensión de la línea 2.
Pena y amargura
El despido se produjo en 2004, han pasado más de dos años y recién el fallo salió en agosto de 2006, la tristeza de mi papá ha sido grande. Quien sepa lo que es que lo despidan lo sabe. La esperanza con el paso de los meses se desvanece. En el intertanto varios de los "viejos" han tenido que sufrir por enfermedades. Mi padre enfrentó a comienzos del año pasado un infarto que significó que lo operaran del corazón, en una intervención de más de siete horas. El viejo se recuperó y está bien. Pero aún me habla con nostalgia y pena por sus años de "bombero". Mis primeros trabajos fueron limpiando vidrios de autos en el servicentro cuando mi padre trabajaba de noche en San Martín con Balmaceda.. (esa es otras historia que alguna vez escribiré).
¿Responsabilidad Empresarial?
No quedaron conformea y acudieron a la Corte de Apelaciones. Ahora nuevamente mi papá tendrá que esperar el fallo de la corte, tal vez otro año.

Volviendo al principio: ¿Existen empresarios chupasangres? Ustedes juzguen.

1 comentario:

Karen dijo...

De que existe, existen. Mi suegro y la hermana mayor de mi mamá pasaron por situaciones similares. Pero también hay gente noble, que respeta los derechos de sus trabajadores. Muchos pequeños empresarios, que se llenan la boca hablando de injusticias, tienen a su gente por años con boleta y sin pagarles sus imposiciones. Y la gente no renuncia, para no quedar sin pega. Ojalá tu papá reciba la justicia que merece por tantos años entregados.